
La palabra “hermafrodita” remite a una imaginación antigua, a menudo mitológica. En la realidad biológica, el término médico utilizado hoy es “intersexuación”. Este designa a personas nacidas con características sexuales que no corresponden a las definiciones clásicas de masculino o femenino. Las evoluciones recientes, tanto en el plano jurídico como médico, redibujan la manera en que la sociedad aborda estas cuestiones.
Intersexuación y terminología: por qué la palabra hermafrodita retrocede
Durante siglos, la palabra “hermafrodita” ha servido para designar a toda persona que presenta variaciones en las características sexuales. Este término, heredado del mito griego de Hermafrodito, hijo de Hermes y Afrodita, llevaba consigo una carga de curiosidad y marginalización.
Las comunidades afectadas y las instituciones médicas ahora prefieren el término intersexuación o variaciones del desarrollo sexual. Este deslizamiento no es cosmético. Refleja un cambio de perspectiva: pasar de una “anomalía” a una variación natural del cuerpo humano.
Según los especialistas, entre el 0,05 % y el 1,7 % de la población nace con rasgos intersexuales. La estimación alta corresponde a una proporción comparable a la de las personas pelirrojas. Esta cifra amplia se explica por la diversidad de variaciones involucradas: cromosómicas, hormonales, anatómicas.
Seguir las noticias sobre Hermafrodita permite comprender mejor estas evoluciones semánticas y su traducción concreta en el derecho y la medicina.

Observatorio francés de la intersexuación en el deporte: una creación reciente
En Francia, el tema ha adquirido una nueva dimensión pública con el deporte de alto nivel. Las polémicas en torno a las pruebas de feminidad durante competiciones internacionales han puesto de relieve las zonas grises de la clasificación binaria de los atletas.
Francia ha creado un observatorio de la intersexuación y de la identidad en el deporte, instalado por Marina Ferrari. Esta estructura tiene como objetivo aclarar las decisiones de los poderes públicos sobre la cuestión de los atletas intersexuales y transgénero, sin limitarse a un marco puramente deportivo.
¿Por qué cuenta esta iniciativa? Porque el deporte es uno de los pocos ámbitos donde la clasificación binaria de los sexos tiene consecuencias directas, medibles y controvertidas. Los reglamentos deportivos internacionales a veces imponen umbrales hormonales que afectan directamente las carreras de atletas intersexuales, a menudo sin su consentimiento informado.
Este observatorio marca un enfoque diferente al de muchos países europeos. Francia se posiciona en contra de las pruebas de feminidad sistemáticas, prefiriendo un marco de análisis más amplio que integre los derechos fundamentales de las personas afectadas.
Derechos de las personas intersexuales en Europa: avances desiguales
El marco jurídico europeo está evolucionando, pero de manera dispar. Varios ejes de cambio se han delineado en los últimos años.
Protección contra intervenciones médicas no consentidas
Las recomendaciones internacionales, en particular las de las Naciones Unidas, piden a los Estados que prohíban las cirugías médicamente innecesarias en bebés y niños intersexuales. Estas operaciones, realizadas a veces desde los primeros meses de vida, buscan conformar el cuerpo del niño a una apariencia masculina o femenina. Cada vez son más denunciadas como violaciones a los derechos fundamentales.
En Francia, un informe encargado por la DILCRAH ha documentado las consecuencias psicológicas y físicas de estas intervenciones. Sin embargo, la cuestión sigue siendo políticamente sensible, y ninguna ley específica prohíbe formalmente estas prácticas en el territorio francés.
Mención de sexo en el estado civil
Alemania se presenta como pionera en Europa. El país permite desde hace varios años la inscripción de una mención “diverso” en el estado civil. Los datos de Destatis (oficina federal de estadísticas) muestran un aumento regular en las solicitudes de cambio de mención de género, señal de que el dispositivo responde a una necesidad real.
En Francia, el código civil no prevé una tercera opción de sexo. Las personas intersexuales que desean modificar su estado civil deben pasar por un procedimiento judicial, a menudo largo e incierto.
- Alemania ofrece una mención “diverso” en el estado civil desde hace varios años, con un número creciente de solicitudes registradas.
- Bélgica trabaja para garantizar los derechos de las personas intersexuales, como documenta Amnistía Internacional en un informe dedicado al tema.
- En Francia, ninguna legislación específica protege a los niños intersexuales contra intervenciones quirúrgicas no consentidas, a pesar de las recomendaciones internacionales.

Salud mental e intersexuación: un ángulo aún poco documentado
Las consecuencias de las intervenciones precoces no se limitan al cuerpo. Las personas intersexuales enfrentan desafíos de salud mental a menudo invisibilizados. El Psycom, organismo público francés de información sobre salud mental, incluye ahora a las personas intersexuales en sus recursos dedicados a las poblaciones LGBT+.
El problema va más allá de la cuestión quirúrgica. La falta de reconocimiento jurídico, el secreto médico impuesto durante la infancia y la falta de pares identificados crean un aislamiento específico. ¿Alguna vez has notado que la mayoría de las campañas de sensibilización LGBT+ rara vez mencionan la “I” del acrónimo? Esta invisibilización tiene efectos medibles en el acceso a la atención y al apoyo psicológico.
Las recomendaciones recientes insisten en la necesidad de Mecanismos de queja y responsabilidad específicos para las violaciones de los derechos de las personas intersexuales. Estos dispositivos aún no existen en la mayoría de los países europeos.
Investigación e intersexuación: lo que aún falta
Un punto recurrente en todas las publicaciones institucionales recientes es la falta de datos. Los estudios epidemiológicos sobre personas intersexuales siguen siendo escasos. Las estimaciones de prevalencia varían en un factor de treinta según los criterios utilizados, lo que complica cualquier política pública basada en pruebas.
Las fichas publicadas en 2024 por las Naciones Unidas recomiendan explícitamente a los Estados llevar a cabo investigaciones y evaluaciones sistemáticas sobre las violaciones de derechos sufridas por las personas intersexuales. Sin estos datos, los legisladores avanzan a tientas.
La obra de Michal Raz, “Intersexuales: del poder médico a la autodeterminación”, publicada por las ediciones del Caballero azul, ilustra bien este paso progresivo de un paradigma médico intervencionista hacia un enfoque basado en los derechos y el consentimiento. Este tipo de trabajo académico ahora alimenta el debate público, más allá de los círculos militantes.
El tema de la intersexuación sale lentamente de la sombra médica para entrar en el ámbito del derecho y del reconocimiento social. Los próximos años dirán si las recomendaciones internacionales se traducen en leyes concretas, en Francia y en otras partes de Europa.